En toda la Unión Europea los ciudadanos, con independencia de su nacionalidad, se sienten fuertemente vinculados al pueblo, ciudad o región donde residen y trabajan. Las necesidades vitales de las personas vienen determinadas por las características específicas de sus lugares de residencia. Estos entornos humanos, territoriales y democráticos requieren acciones políticas armonizadas que tengan en cuenta la dimensión territorial de la UE y sus niveles de gobernanza nacional, regional o local. La UE trabaja sin descanso para encontrar soluciones a los problemas de la sociedad y estimular el crecimiento y el empleo conectando Europa, confiando en los ciudadanos europeos e invirtiendo en las regiones de Europa.